viernes, diciembre 28

Con tus últimos besos agonizando aún en mis mejillas.

Hace tiempo que ya no cierro una puerta sin haberme asegurado bien de que no hay nadie tras de ella . Suelo echar un vistazo rápido ; después , otro un poco más a fondo , como si la primera vez no hubiera visto bien. Como si esperase encontrarte ahí de pie , esperando que reparase en tu presencia . Como si fueras a volver .
Me he enfrentado a esos monstruos muchas , pero que muchas veces , y aun así siempre acaban venciendo ; me arrastran, con todos mis miedos e inseguridades , dentro de su armario .
Las tardes de cine a solas con mi conciencia y un enorme cubo de palomitas para no compartir , se han convertido en una costumbre ; mi pequeño colchón de noventa centímetros de ancho , desierto sin ti .