Hace tiempo que ya no cierro una puerta sin haberme asegurado bien de que no hay nadie tras de ella . Suelo echar un vistazo rápido ; después , otro un poco más a fondo , como si la primera vez no hubiera visto bien. Como si esperase encontrarte ahí de pie , esperando que reparase en tu presencia . Como si fueras a volver .
Me he enfrentado a esos monstruos muchas , pero que muchas veces , y aun así siempre acaban venciendo ; me arrastran, con todos mis miedos e inseguridades , dentro de su armario .
Las tardes de cine a solas con mi conciencia y un enorme cubo de palomitas para no compartir , se han convertido en una costumbre ; mi pequeño colchón de noventa centímetros de ancho , desierto sin ti .
No hay comentarios:
Publicar un comentario